viernes, 5 de noviembre de 2010

EL FATAL MOMENTO LLEGO


La mañana que iba a ser ahorcado, Camilo Zar amaneció con los ojos hinchados luego de pasar toda la noche insomne de tanto pensar en como sería el mas alla. Despierto en la penumbra recordaba sus  momentos de infancia cuando corria en las orillas del mar de su pueblo llamado Chilca hasta que de pronto  escuchó una aguda trompeta que anunciaba el fatal último gran momento de su vida. Como amaba la playa, de pronto se escuchó a Don Pedro Loly  que recordaba con nostalgia a su hijo fallecido hace dos años en una misa donde asistieron todos sus seres queridos.

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