Eternamente robusto y con una voz potente que siempre hacía latir los corazones de los peruanos asi era Arturo Zambo Cavero.
Un gigante tierno de corazón que cada vez que subía a un escenario conseguía de inmediato aplausos incontrolables cada vez que interpretaba fiel a su estilo rudo y áspero sus éxitos como "Y se llama Perú" o su eterno Vals "Olga".
El zambo era noble, el zambo era bueno, su aspecto gigantesco contrastaba con la ternura y la sencillez de su corazón. De pronto la voz del zambo un 09 de octubre del 2009 se apagó y luego de 69 años de existir, este personaje que nos enseño el verdadero amor a la patria nos abandonó.
Su muerte la lloraron todos y sobre todo su eterno compadre Oscar Avilés que además de sufrir la perdida de su compinche afirmó que nunca existirá un zambo tan bueno con el corazón de un bebe.
Un duelo nacional era el mínimo detalle que pudo tener este cómplice musical de todas las lágrimas de nuestros compatriotas que extrañan a su tierra que se llama Perú.

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