LLegué a Lima de madrugada con el único propósito de conocer por fin a mim padre un supuesto exitoso empresario de la capital llamado Juan Pérez.
Mi abuela que fue como mi madre y que ya se encontraba agonizando me pidió que cumpla su último deseo . Mientras tocaba su fría frente me dijo. Tu padre es un Buen hombre y ya llegó el momento de que puedas conocerlo.
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